Todo lo que debes saber para utilizar lentillas en verano

Usar lentillas nos da libertad. Son cómodas, prácticas y seguras, siempre y cuando prestemos atención a su mantenimiento. Durante el verano, esa rutina de limpieza y cuidado se hace más importante que nunca, ya que el calor y las actividades al aire libre incrementan las posibilidad de contaminación. Si quieres disfrutar de la playa, el buen tiempo y los planes sin fín del verano sintiendo la libertad de movimiento que nos ofrece el uso del lentillas, al mismo tiempo que cuidamos de nuestros ojos, presta atención a los siguientes consejos. 

¿Lentillas mensuales o desechables?

Si necesitas lentes de forma habitual es muy probable que tengas lentillas mensuales. No obstante, en verano se suelen utilizar más las desechables, sobre todo si vas a estar mucho tiempo en la playa o en la piscina. Recuerda que no es buena idea que el agua entre en contacto con las lentillas, puesto que puede desencadenar infecciones bacterianas en los ojos. Al usar lentillas desechables, disminuímos este riesgo, ya que utilizaremos unas nuevas cada día. 

Si quieres seguir utilizando tus lentillas habituales, otra opción es utilizar gafas de buceo o natación que aislen el ojo de la humedad. 

Contra la sequedad, lágrimas artificiales siempre a mano

Durante el verano, la exposición al sol y a sistemas de refrigeración como aires acondicionados provoca una sequedad excesiva en nuestros ojos, más aún si usamos lentes de contacto. Por ello, es muy recomendable llevar siempre contigo una solución de lágrimas artificiales, que te ayudarán a mantener los ojos hidratados en todo momento. 

Protege tus ojos del sol

Uses o no lentillas, la protección frente a la radiación solar es fundamental para la salud de nuestros ojos. Para ello, la opción más eficaz es la utilización de gafas de sol homologadas que filtren los rayos UV. Además, las gafas de sol también nos protegen frente a agentes externos como la arenas, impidiendo que esta llegue a los ojos y entren en contacto con las lentillas. 

No te frotes los ojos 

Es un gesto instintivo. Cuando sentimos que algo se ha metido en nuestro ojo, tendemos a frotarnos de forma vigorosa, lo cual puede dañar la córnea. El procedimiento a seguir es retirar la lentilla y limpiarla con su líquido correspondiente, nunca con agua. Mientras tanto, el ojo se oxigenará y expulsará el objeto extraño. 

La caja de las lentillas, en un lugar fresco

El almacenaje de las lentillas y su líquido es trascendental si queremos que estas conserven sus propiedades intactas. En verano esto es especialmente importante, ya que la exposición a altas temperaturas es muy peligrosa. Guarda la caja de tus lentillas en un lugar fresco y protegido de los rayos de sol. 

Ahora que ya conoces todas las precauciones para mantener las lentillas en perfectas condiciones, toca disfrutar del verano a tope. Recuerda que puedes comprar tus lentillas online en nuestra web. ¡Los gastos de envío son gratuitos!

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